La palabra oficial
Por qué «oficial» no significa nada en un título
Es la palabra más barata de internet: no cuesta nada escribirla y no la controla nadie.
Cualquiera puede registrar un dominio con la palabra «oficial» dentro, ponerla en el título de la página y repetirla diez veces en el texto. No hay ningún trámite que lo impida, porque la palabra no es una marca ni una acreditación: es un adjetivo. Este mismo dominio la lleva, y no por eso somos el sitio oficial de nada.
Lo que sí está controlado es el final del dominio. Las direcciones .bet.ar se asignan a plataformas que un organismo regulador provincial autorizó, y A.L.E.A. explica que su función es «diferenciar a los operadores, plataformas y sitios oficiales autorizados por los organismos reguladores». Ahí la palabra oficial sí tiene dueño y sí se puede comprobar.
Dos frases que aparentan lo mismo y no lo son
«Sitio oficial» escrito en la portada de una página es una afirmación de quien hizo la página. «Figura en el listado de plataformas autorizadas de la jurisdicción» es una afirmación de un organismo que no gana nada con ella. Solo la segunda se puede verificar sin confiar en nadie.
- La primera se escribe en cinco segundos y no deja rastro.
- La segunda requiere un trámite y queda publicada en un listado que no controla el operador.